Las chaquetas softshell son esas prendas que juntan tres características en una: elasticidad para moverte sin trabas, transpirabilidad que saca el sudor hacia fuera, e impermeabilidad contra lluvia ligera. Están hechas con un tejido de tres capas donde la exterior frena el viento y repele el agua, la intermedia deja respirar la piel, y la interior te mantiene caliente similar a un polar pero mucho más ligera. Son perfectas para otoño, invierno y primavera cuando buscas protección sin cargar con kilos de ropa, funcionan como segunda capa bajo un impermeable si el tiempo se pone mal, o las llevas solas en días frescos donde te mueves bastante. Como el tejido estira, no limitan nada los movimientos, llevan bolsillos con cremallera, algunos modelos tienen capucha ajustable, y las cremalleras laterales ventilan cuando sudas. Disponibles para senderismo y montaña con cortes técnicos, modelos de trabajo con refuerzos en codos y hombros, y diseños urbanos para el día a día en la ciudad.